Internet y nuevas tecnologías. ¿Uso o abuso?

Adicción a los videojuegos y nuevas tecnologías

¿Qué duda cabe que el uso de Internet y las nuevas tecnologías ha supuesto un cambio radical en la comunicación y el desarrollo de las relaciones interpersonales?. Es importante tener en cuenta que el uso de internet no es algo que esté de moda o sea un fenómeno pasajero, ha venido a quedarse y hemos de adaptarnos a las nuevas tecnologías que avanzan a pasos agigantados.
Estudios realizados en el 2006, mostraron que el 60% de los europeos de entre 16 y 74 años habían utilizado Internet durante los últimos tres meses, una cifra que actualmente alcanza el 79% (Eurostat, 2015). En España, el crecimiento en los últimos años, incluso ha sido más vertiginoso llegando a igualar la media europea de 79%. Estos datos ponen de relieve el uso relevante en los últimos diez años, sobre todo, de smartphones, siendo la edad media de acceso al primer móvil en los 11,2 años según INTECO, de tal forma que el 64,4% de los niños ente 10 y 15 años y el 69,8% de las niñas de esta edad dispone de teléfono móvil.
Hemos de admitir que internet proporciona innegables beneficios para la sociedad a muy diferentes niveles tanto académico, de formación, profesional, de comunicación y relación interpersonal. Sobre todo, más allá del contexto educativo, puede entenderse como una fuente inagotable de diversión y recreo para los más jóvenes, que ha encontrado en la Red el canal de comunicación excelente para interactuar, aprender, divertirse y satisfacer sus necesidades de ocio.
Como he comentado anteriormente, la utilización de las nuevas tecnologías va en aumento y ha pasado a ser una herramienta valiosa para la población, rica y apasionante, pero a la vez preocupante por el mal uso , ”uso problemático “o potencialmente “adictivo”. Sobre todo entre un determinado tipo de población, tanto adolescentes como adultos que forman parte de la generación en cuyo desarrollo el móvil y el ordenador han estado presentes siempre en sus vidas.
Detectar este mal uso de las redes sociales, especialmente entre los adolescente, a veces no resulta fácil, ya que la red es una realidad ilimitada, sin horarios ni lugares definidos. En la mayoría de los casos no existe control alguno por parte de la familia o escuela. Suscitando, cada vez más, conflictos escolares y familiares.
A nivel escolar, el mal uso de las nuevas tecnologías, afecta al rendimiento y disminuye el interés por las actividades, fomentando el absentismo. A nivel familiar, en muchos casos, afecta a las relaciones interpersonales, produciéndose por parte del adolescente un aislamiento y alteración de las pautas de alimentación y del sueño.
Cada vez es más necesario, dada la magnitud del problema, intentar dar soluciones y detectar precozmente un “mal uso” de Internet y redes sociales Para ello la família ha de tomar conciencia y ejercer un mayor control de las actividades que sus hijos realizan en la red. Es conveniente que conozcan unas pautas de comportamiento que puedan ayudarles como señal de alerta de ”un mal uso“ de Internet, como por ejemplo:
preocupación excesiva y ansiedad con irritabilidad manifiesta al no poderse conectar a internet,
pérdida de interés por aficiones u otras actividades,
pérdida de interés por las actividades escolares,
pérdida de control en tiempo y frecuencia de conexión, entre otros.
Otro aspecto a tener en cuenta es el hecho de que internet abre a los adolescentes una puerta de acceso sin filtros ni límites a todo tipo de contenidos, a pesar de que algunos de los materiales de divulgación puedan resultar perjudiciales. Entre los ejemplos más comunes destacan los de contenidos pornográficos, con materiales que ofrecen una visión distorsionada de las relaciones sexuales. Otro tipo de divulgación que se da a través de internet son los de carácter violento, sexista, machista, racista, xenófobo, en los que las peleas, insultos y palizas se difunden y viralizan. Este tipo de contenidos afecta de una forma muy negativa al generar en muchos de los adolescentes que las visualizan conductas más radicales y agresivas.
En segundo lugar los centros educativos deberían incorporar, revisando y actualizando los programas de prevención, ya que otros de los riesgos que ha traído consigo el uso de internet es el ciberacoso escolar o ciberbullying el cual se define como “el daño intencionado de un menor o grupo de menores hacia otro menor mediante el uso de medios digitales”. Para ello, cada vez más, es necesario establecer estrategias o actividades en los programas escolares relativas al uso de Internet en las que se vaya educando al menor cómo usar las nuevas tecnologías de una forma responsable y saludable.
Por último, desde el ámbito institucional, cada vez es más necesaria la realización de estudios que permitan hacer un seguimiento riguroso para la detección precoz de casos problemáticos. Para ello, la implicación y coordinación entre diferentes instituciones, así como la creación de equipos de trabajo multidisciplinares de psicólogos, educadores, médicos y sociólogos, ha de ser de gran utilidad para fomentar un uso saludable de la red.

Comparte este post

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies