Cómo mantener la calidad de relación de pareja, teniendo hijos

Cómo mantener la calidad de relación de pareja, teniendo hijos

Cómo mantener la calidad de relación de pareja, teniendo hijos

Es sabido que actualmente en nuestra sociedad se producen muchas separaciones de parejas. A menudo estas parejas que con frecuencia tienen hijos en común, sienten que ya no tienen nada en común o no tienen ganas de seguir compartiendo su vida con su pareja, se sienten decepcionados/as, hartos de enfados, broncas, discusiones,…

Las circunstancias actuales donde a menudo ambos miembros de la pareja trabajan, lleva a un cansancio acumulado a lo largo de toda la semana. Así tras la jornada laboral, se abre otra nueva jornada: dedicar un tiempo a la casa, a los niños a gestiones diversas; -médicos, tutorías, compras, gestiones administrativas varias.. sin darnos cuenta, van minando nuestro espacio de relación con la pareja, y aquello que era mágico, el tiempo con el otro, se convierte en algo diferente, o sencillamente desaperece con la cuotidianeidad.

Por eso es interesante pararse a tomar conciencia y valorar si se están dedicando tiempo el uno al otro, para mantener viva la base de ese proyecto de familia, que se inició en su momento.


Ahí van algunas recomendaciones, que pueden favorecer ese proyecto inicial:

Dedicar tiempo a estar a solas a menudo y aprovecharlo para hablar de cómo se siente cada uno, cómo le van las cosas a uno y a otro fuera del ambiente familiar.

Valorar si se toman las decisiones sobre el niño/os consensuando y haciendo un esfuerzo por ponerse de acuerdo. Esto es si se tiene sensación de estar trabajando en equipo.

Resolverlos conflictos cuanto antes, esto es ser capaces de hablarlos y encontrar una solución.

Repartir el trabajo de casa de manera que se sientan en equilibrio las dos partes. La contrapartida de esto es que se va acumulando rencor y al final de esto rescatar el amor es muy complicado.

Empatizar con el otro y saber ponerse en su lugar para entender en algunos momentos sus reacciones: enfados puntuales, cansancio.

Mantener relaciones sociales más allá de las familias respectivas. A veces individualmente, otras en pareja y otras también en familia.

Alimentar el amor aunque haya mucho cansancio, a través de detalles, recordar al otro que se le quiere, dar muestras de afecto a menudo.

Tener también en cuenta que la relación sexual forma parte importante de la pareja. Y por ello tiene que cuidarse también.

Si en algunos de estos aspectos no consigues avanzar puede ser una buena idea pedir ayuda externa que te enseñe a ti (o a ambos) estrategias concretas para ello.


Marga Rojo – Psicóloga de BarnaPsico

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