¿Sabías que aprender a calmar tu mente depende más de ti que de las circunstancias?

Muchas veces podemos pensar que viviríamos con más tranquilidad y con mayor serenidad si las circunstancias fueran diferentes o que seríamos más felices si pasará esto o aquello y es cierto que en muchas ocasiones poder gozar de una mayor serenidad resulta muy difícil pero hay algo muy importante a recordar y es que si nuestro estado anímico solamente depende de las circunstancias estamos dejando nuestra felicidad en manos de los demás o regalando todo nuestro poder a las circunstancias, de esta forma sólo conseguiremos ser más vulnerables ante los acontecimientos o situaciones difíciles.

En el Programa de Mindfulness enseñamos como funciona nuestra mente y a poder identificar nuestros patrones mentales, ver cuales se repiten y poder gestionarlos de forma que actúen a nuestro favor.

Los expertos dicen que repetimos constantemente patrones de pensamiento y estos son los que crean nuestro estado anímico, el problema es que la mayoría de nuestros pensamientos están enfocados en lo que nos falta o nos preocupa y adivina que tipo de emociones activan estos pensamientos, emociones más bien negativas que nos dificultan poder crear la vida que deseamos. Es importante tener en cuenta esto, ya que si podemos cambiar nuestros hábitos de pensamiento podremos tener una actitud más proactiva ante nuestra felicidad y también tener en cuenta que nuestra mente esté más serena tiene que ver en conocer como funciona y saber que somos nosotros los que permitimos que tipo de pensamientos toman más espacio de atención.

A continuación te explico porque con la práctica del Mindfulness podemos calmar nuestra mente:

• Aprendes a identificar cuando tus pensamientos son negativos y a dejarlos ir.
• Tu mente deja de ser la protagonista: “ Con la práctica del Mindfulness la mente deja de ser la protagonista para convertirse en un instrumento para liderar tu vida”.
• Aprendemos a focalizar nuestra atención hacia aquello que nos importa y nos ayude a lograr nuestros objetivos.
• Podemos elegir de forma consciente que pensamientos queremos que tomen espacio
• Aprendemos a parar la rumiación que es el darle vueltas a las cosas sin un objetivo y sólo sirve para alterar negativamente nuestro estado emocional. Al parar la rumiación obtenemos más claridad para gestionar nuestras emociones.

Si quieres más información sobre el próximo Programa de Mindfulness, aquí lo tienes:

http://www.barnapsico.com/curso-completo-mindfulness/

Cristina Gómez Riera – Psicoterapeuta Humanista

Colaboradora en Barnapsico

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